Cuatro paradojas del Gobierno Petro ante el espejo del Imperio
Segunda Paradoja: Humanismo militarista
En el primer artículo de esta serie analizamos cómo el progresismo, lejos de erosionar el orden neoliberal, terminó por absorber la energía social que lo impulsó, estatizando la protesta en un proceso de revolución pasiva que neutraliza a los actores que antes operaban como contrapoder. Sin embargo, esa absorción estatal tiene un límite. Cuando el Estado se enfrenta a sectores de la población que no pueden ser incorporados mediante la gramática de los derechos y las reformas, emerge una segunda paradoja que se despliega en el plano territorial y securitario…










